TIPS VIAJEROS

¿Querés viajar con tus hijos y no sabés a donde, cómo, cuándo y por dónde empezar? 

Lo principal es la iniciativa y las ganas de llevar adelante un viaje, el cual comienza desde el momento que se te cruza la idea por la mente.

Luego es importante pensar el destino y la época del año. Por ejemplo para recorrer Europa lo mejor es en primavera (de marzo a junio) u otoño (de septiembre a diciembre). El verano también es una opción pero siempre  y cuando sea porque vas a la  playa ya que las altas temperaturas no son aconsejables para caminar todo el día bajo el sol en medio de la ciudad con niños ya que no solo van a estar molestos sino que se van a cansar mucho más.

En el caso de elegir el Caribe, mi recomendación es ir de marzo a junio ya que las temperaturas son excelentemente cálidas, los días soleados y los precios más accesibles por ser temporada baja (siempre y cuando no coincida con algún feriado o festividad particular como Pascua por ejemplo).

En verano también es muy acertado ir pero la única crítica de mi parte es la alta ocupación ya que es fecha de vacaciones infantiles para gran parte del mundo. En Sudamérica son las vacaciones de invierno y en Centroamérica, Norte América y toda Europa son las vacaciones de verano durante todo julio y agosto.

Una vez que decidiste el destino es hora de elegir los servicios, en que hotel alojarse y que actividades podemos hacer con los niños allí.
Afortunadamente cada vez son más los hoteles que tienen actividades o sectores de juegos infantiles, parques de agua, servicios de niñeras y shows divertidos que nos permiten entretenerlos y hacerlos felices lo cual también nos da a nosotr@s la oportunidad de tener un momento para descansar y hacer algo para madres o padres.

Ya seleccionamos la fecha, el destino y después de  horas o hasta semanas googleando hoteles, viendo las fotos y leyendo los comentarios en la web, nos decidimos por el que más nos gusta.

Ahora es el momento de tomar las reservas. Mi sugerencia es tener una agencia o un agente de viajes de referencia, en quien podamos depositar la confianza de nuestras vacaciones para así poder dejar en manos de otra persona esa tarea tan aburrida y a veces desconocida de pedir los servicios, recibir las confirmaciones, los medios de pago, los vouchers, políticas de cancelación, si incluye o no incluye desayuno, impuestos, parking y tantas cosas que nos ponen los pelos de punta y nos hacen perder demasiado tiempo. Incluso podemos evadir el paso anterior y dejar que ellos nos recomienden los hoteles y destinos que más se adapten con nosotr@s, nuestr@s hijos y nuestro presupuesto.

Otro tema super importante es la documentación, cerciorémonos con anticipación sobre los requisitos migratorios de cada lugar, si necesitamos visa, vacunas, permisos de menor, partidas de nacimiento  o cualquier otro trámite burocrático que sea indispensable para llevar a cabo el viaje.

Algo que a veces es obligatorio pero que aunque no lo sea yo sugiero que lo contraten es la ASISTENCIA AL VIAJERO. (En otro post voy a explicar la importancia de la misma).

Pasan los días, tenemos todo ok, los vouchers en la mano, ufff que alivio, una cosa menos. Ahora empieza la etapa intermedia de soñar con esas hermosas vacaciones, tachar en el calendario los días y LOS PREPARATIVOS (otro dolor de cabeza).
Que llevamos? Cuanta ropa? Remedios si,no? Etc.

En mi experiencia, siempre llevamos demasiadas cosas y terminamos usando la mitad. En lo que siempre llevo exagerado es cosas de medicina que sepamos que nos pueden servir y que tengamos en casa o hayamos usado anteriormente y artículos de primeros auxilios como vendas o bandas adhesivas. En otro post voy a explicar exactamente cuanta ropa y accesorios llevo según el destino.

Tenemos lista la valija y llega el maravilloso día del viaje, asegurémonos de llegar a tiempo al aeropuerto, estación de trenes, autobuses o el medio de transporte que hayamos elegido. Si vamos en auto hagamos un chequeo del mismo para asegurarnos que está todo en perfectas condiciones.

Finalmente llegamos a nuestro destino, ahí es cuando la magia comienza y disfrutar es lo único que nos queda por hacer.
Quitarnos de encima la rutina, los uniformes, los horarios, el cansancio y el stress de cada día. Aprovechar cada segundo que nos ganamos gracias a nuestro esfuerzo y que nos lo recontra merecemos.

Así que solo te digo que sigas para adelante con cada sueño viajero que se te ocurra y seas muy feliz…